Proceso de Actualización de la TIGIE

 

Justificación

La TIGIE es la herramienta más importante de política comercial. No sólo permite indicar los impuestos a la exportación e importación de los diferentes productos que se comercian, sino que las estadísticas que arroja permiten establecer y evaluar distintas políticas públicas, así como realizar análisis económico.

El proyecto de Actualización de la TIGIE surge, en primera instancia, con la finalidad de implementar la Sexta Enmienda al Sistema Armonizado, como compromiso adquirido como país miembro de la Organización Mundial de Aduanas. Este cambio al Sistema Armonizado busca, en términos generales, adecuar la nomenclatura internacional a los patrones actuales de comercio.

En segundo lugar, México es consciente de la importancia de la facilitación comercial en la atracción y preservación de la inversiones, por lo que, se ha refrendado el compromiso con la facilitación comercial a través de la ratificación del Acuerdo de Facilitación Comercial de Bali de la Organización Mundial de Comercio. Se espera que dicho Acuerdo entre en vigor en el mes de enero de 2017, por lo que, en este contexto, resulta relevante actualizar la TIGIE para que ésta se convierta en un instrumento que responda de manera eficiente a las necesidades actuales de política comercial, regulatoria y de información que requiere el país.

Cabe señalar que, en los últimos 20 años, no ha habido una revisión a la TIGIE que atienda a las necesidades del país. Esto ha generado en una Tarifa compleja, extensa y parcialmente obsoleta que ocasiona diversas problemáticas:

  • Incentiva la incorrecta clasificación arancelaria teniendo un impacto negativo en el cumplimiento de las restricciones y regulaciones arancelarias y no arancelarias.
  • Mantiene fracciones arancelarias que por su grado de especificación y complejidad no se utilizan o se subutilizan.
  • Existe una asimetría en el uso de las fracciones arancelarias. Actualmente alrededor del 40% de las fracciones arancelarias registran un valor de comercio menor a 1 millón de dólares, destacan aquellas que no obedecen a los patrones actuales de comercio como son: cintas magnéticas, monitores blanco y negro, fonógrafos, etc.
  • Se crean fracciones arancelarias sin criterios claros que complican la operación aduanera.

Adicionalmente, el 95% de las fracciones arancelarias creadas en el período 2013-2016 no han tenido como objetivo establecer un arancel distinto sino que han mantenido el arancel de la fracción arancelaria del que proceden, por lo que su creación obedece principalmente a fines estadísticos. En este sentido, es esencial abrir la posibilidad a la creación de códigos bajo un esquema ágil y transparente que obedezca a las necesidades actuales de información.

En suma, el proyecto de actualización de la TIGIE no incluye únicamente la implementación de la Sexta Enmienda del Sistema Armonizado, sino que es un ejercicio profundo de actualización de la nomenclatura, que además permitirá establecer un mecanismo para la creación de un quinto par de dígitos que ofrezca información estadística relevante y precisa. Se busca que este instrumento coadyuve a la facilitación comercial a través de:

  • Brindar mayor trasparencia en la aplicación de criterios en las operaciones de comercio exterior.
  • Otorgar mayor certeza jurídica a los importadores y exportadores en el cumplimiento de las distintas regulaciones y restricciones arancelarias, y no arancelarias.
  • Evitar prácticas de corrupción que inhiban la participación de las pequeñas y medianas empresas en el sector externo ante la diversidad de interpretaciones en la operación del comercio.
  • Contribuir a que la industria tenga una mayor y mejor participación en las cadenas globales de valor.